El diario La Prensa cumple 50.000 ediciones

LAPRENSA50000

Auge, expropiación y ocaso de uno de los diarios más importantes de la Argentina. Fue fundado por José Clemente Paz en 1869 que fue vocero de los sectores conservadores y difusor del liberalismo económico. Desde su aparición en la escena política Perón fue blanco de fuertes críticas por parte del diario La Prensa. Dichas críticas se agudizaron durante la campaña electoral  de 1946. En respuesta a estas Perón comenzó a tomar medidas de un fuerte tinte autoritario que terminaron con la expropiación del medio.

HISTORIA

El primer ejemplar del diario La Prensa fue publicado el 18 de octubre de 1869. El diario fue creado por José Clemente Paz quien se ocupó personalmente de vigilar la redacción y la impresión.

Su primer director fue Cosme Mariño1 y su primer editor responsable fue Jorge E. Cook. En su primera edición el diario comenzó a salir todos los días a las tres de la tarde.

La Prensa precisamente se dirigió a la prensa de la república sosteniendo que su credo lo formarían la independencia, el respeto al hombre privado, el ataque razonado al hombre público y no a la personalidad individual.

Entre los propósitos del diario figuraban como punto de partida la verdad y la honradez, persiguiendo como único fin la libertad, el progreso y la civilización.

En poco tiempo se transformó en uno de los medios de prensa más importantes de Argentina compitiendo diariamente con La Nación. La publicación se hacía a través de la imprenta “Buenos Aires”, situada en la calle Moreno 23.

Sus ganancias permitieron construir una nueva sede que se convirtió en uno de los símbolos de la ciudad: el Edificio La Prensa.

El imponente edificio del diario La Prensa está ubicado con su frente principal sobre la Avenida de Mayo 575. El otro frente da sobre la calle Rivadavia. Está situado a pocos metros de la Plaza de Mayo, ocupando un lugar de privilegio en la ciudad.

El proyecto del edificio fue diseñado en Francia y realizado en Buenos Aires por los ingenieros Gainza y Agote, graduados de la Escuela de Bellas Artes de París. Poseía los mayores adelantos científicos y tecnológicos únicos de finales del siglo XIX: ascensor, telégrafo y cañerías doradas a través de las cuales se distribuía la correspondencia. En el primer piso, el diario tenía su propia oficina de correos.

Continunado el ideario civilizador del diario, el edificio estaba preparado para brindar distintos servicios al pueblo. Su magnífica biblioteca se fue acrecentando con el tiempo hasta superar los 80.000 volúmenes. El edificio contaba con consultorios médicos, estudio jurídico, escuela de música y departamentos para visitantes ilustres, en los que se alojaron el músico Giácomo Puccini y el político Georges Clemenceau.

Pero tal vez el símbolo más representativo del edifcio de La Prensa es su farola, unida desde hace más de un siglo al patrimonio cultural de los porteños. Sobre la cúpula del edificio ubicada sobre la Avenida de Mayo se sitúa la farola representada por la figura de la diosa de la sabiduría Atenea, que representa la libertad de expresión, y que posee en una mano una antorcha y un escrito en la otra mano. La escultura, de aproximadamente cuatro toneladas de peso, fue diseñada y construida por el escultor Maurice Bouval.

El segundo símbolo representativo del diario La Prensa es su famosa sirena. Los acontecimientos más importantes del siglo XX fueron anunciados por su característico sonido. La sirena, que fue anterior a la radio, fue uno de los pocos medios de comunicación a través de los cuales se difundieron inmediatamente en la ciudad de Buenos Aires las noticias más importantes nacionales e internacionales. La primera vez que sonó fue el 27 de julio de 1900, cuando se produjo el asesinato del rey Humberto I de Italia.

A finales del siglo XX el edificio fue adquirido por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires siendo objeto de una minuciosa restauración.

Actualmente funciona la Casa de la Cultura de Buenos Aires, sede del Ministerio de Cultura de la ciudad. En sus salones se realizan presentaciones, cursos, charlas, muestras de arte y recitales para toda la comunidad.

Al morir José C. Paz, en 1912, el matutino quedó bajo la dirección de su hijo, Ezequiel Paz. En ese momento era el medio gráfico más importante del país y contaba con corresponsales en todo el territorio argentino, además de los demás países de Sudamérica, Estados Unidos y Europa.

LA PRENSAFuente: La Prensa (nuestra historia)

Durante el populismo peronista, que se caracterizó por la persecución a los medios de prensa opositores, el diario fue objeto de la batida del régimen de Juan Domingo Perón. La Prensa fue clausurada y confiscada por defender la libertad de prensa. El edificio donde se encontraba fue usurpado por la Confederación General del Trabajo Argentina (CGT) y el Sindicato de Vendedores de Diarios.

El camino a la expropiación: Desde su aparición en la escena política Perón fue blanco de fuertes criticas por parte del diario La Prensa. Dichas críticas se agudizaron durante la campaña electoral  de 1946. En respuesta a estas Perón comenzó a tomar medidas de un fuerte tinte autoritario.

Para Claudio Panella el conflicto se va a dar en dos planos, el fiscal y el gremial. “El problema fiscal se relacionaba con los derechos de aduana del papel para diarios. El 31 de octubre de 1946 un abogado, Eugenio Moraggi, se presentó en la Aduana de Buenos Aires denunciando que los diarios La Prensa y La Nación estaban defraudando al fisco por imprimir los avisos comerciales de sus ediciones diarias en papel que no había pagado derechos de importación. El fallo de la Aduana dictaminó que no había existido defraudación, pero señaló que los diarios debían pagar los derechos aduaneros correspondientes al papel empleado en la impresión de los avisos publicados en sus ediciones desde 1939”. Esta sanción sumada a la restricción del consumo de papel hizo que el diario se viera afectado económicamente.

El conflicto gremial se dio a causa de los reclamos del Sindicato de Vendedores de Diarios. Estos pedían una mayor participación del sindicato para proteger la labor de los canillitas y evitar el abuso de las empresas editoras de diarios y revistas. Ante la negativa de la empresa a cargo de La Prensa el gremio realizó un paro de actividades. El gobierno intervino mediante el Ministerio de Trabajo declarando la conciliación obligatoria.

A pesar de la intervención del estado el conflicto se agudizó. La Prensa no llegaba a un acuerdo con el gremio y las huelgas se intensificaron y se volvieron violentas, dejando como saldo un muerto y varios heridos. Esto hizo que el Congreso Nacional trate el conflicto en sesiones extraordinarias. Después de un largo debate entre ambas cámaras, el 12 de abril de 1951 se declaro mediante la Ley 14.021 la expropiación de todos los bienes que constituyen el activo de la sociedad colectiva La Prensa. Después de su expropiación el diario fue entregado a la CGT convirtiéndose en el vocero del movimiento obrero organizado.

Las criticas: La expropiación del diario La Prensa, La Nueva Provincia y de varias radios de todo el país condujo al monopolio estatal de los medios de comunicación de masas. “Perón se preocupó por aplicar una política de permanente presión contra los partidos opositores que tenían una escasa representación parlamentaria y prácticamente una capacidad nula de oponerse a las políticas de Perón. La forma en que fue tratada la oposición sugería que el oficialismo pensaba que ésta conspiraba permanentemente”

El panorama de los diarios se tornó monótono, siempre se repetían las mismas noticias y fotos, usaban las mismas frases y no había competencia en la búsqueda de información. “La propaganda y la publicidad eran manejadas por un organismo dependiente del Estado, que alcanzó gran perfección en el sentido de no dejar filtrar una noticia o comentario que pudiese ser desagradable para el gobierno”.

La oposición no veía con buenos ojos el manejo de los medios por parte del gobierno. La Secretaría de Prensa y Difusión tenía como propósito impedir las críticas políticas al gobierno. Dicha secretaría  estaba a cargo de Raúl Alejandro Apolo, “a quien la oposición solía comparar con el doctor Goebbels, el vocero de Hitler”.

Volviendo al caso de La Prensa Claudio Panella se pregunta: “¿Se justifica su expropiación en 1951? Por cierto que no.  Es más, teniendo en cuenta que le produjo al gobierno peronista más problemas que beneficios, puede decirse que hasta fue una medida impolítica (…) Cabe afirmar que la medida dispuesta por el gobierno tubo por fin acallar una voz opositora, que irritaba más que influía (…) pero que en definitiva fue un acto que mostró uno de los rasgos más censurable del peronismo”.

Si bien la oposición no estuvo de acuerdo con la medida tomada por el peronismo los adeptos de Perón festejaron la medida tomándola como un acto revolucionario, ya que veían a La Prensa como la forma de máxima expresión de la oligarquía y de los intereses extranjeros.

0bac970078728b65e2ead0bd92e435b2_1MFoto de “Clarín, un invento argentino”

En el año 1956, tras la Revolución Libertadora, el diario fue devuelto a sus antiguos dueños, pero una mayorìa de sus lectores habían escogido otras publicaciones debido al abandono de los ideales del mismo por parte de la direcciòn puesta por Perón. Luego de la restituciòn a sus dueños recuperó parte de sus lectores pero no pudo recuperar el prestigio de antaño.

En 1988 se instaló definitivamente en el actual edificio de Azopardo 715.

Edición 50.000. El presente ejemplar de La Prensa lleva el número 50.000. Desde 1869 y hasta el presente, hemos servido a nuestros lectores, sólo comprometidos con la Verdad y la República. (Nuestros lectores tienen hoy en sus manos la edición 50.000 de La Prensa. Desde 1869 y a caballo de tres siglos, nuestro diario -que es el suyo- ha acompañado y palpitado la más fantástica aventura en la historia de la humanidad. Desde la ilusión del progreso indefinido de aquellos inicios hasta el actual extravío de la droga y la mente cibernética, que amenaza hoy sustituir a la del hombre, nada ha sido ajeno a nuestro interés y el de generaciones de lectores. ¿Cuál es el secreto de las 50.000 ediciones? Informar con veracidad, servir al público con objetividad, orientar con opinión, no ahorrar la crítica sino la adulación y constituirse en intérprete y vocero de todas las clases sociales y migratorias que vieron en La Prensa un comprometido testimonio de cada momento. Más allá de las vicisitudes empresariales y políticas, sorteando las cambiantes alternativas de las modas intelectuales y los caprichos sociales, perseguimos sostener la afirmación de la libertad y la democracia. Hemos procurado resguardar el imperio de la lectura para equilibrar la influencia de los que ven y escuchan con el de quienes leen y piensan. La modernidad no busca sólo partidarios; también requiere de interlocutores

El diario se encuentra actualmente en el mercado aunque nunca pudo recuperar la cota de mercado que lo supo carectizar en décadas anteriores ya que perdió gran cantidad de publico que fue a parar a otros diarios.

FUENTES:

LA PRENSA – Wikipedia

La expropiación del diario La Prensa (1951). ¿Una medida dictatorial o revolucionaria?

http://www.laprensa.com.ar/

Anuncios

Comentar...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s