¿Cuánto vale un peso hoy?

Crisis y metamorfosis monetaria

PESO MONEDA NACIONAL. En 1881 se creo recién una moneda nacional.

El tema de la inflación en Argentina no debería ser subestimado, más con la historia económica que tenemos.

Los procesos inflacionarios acá terminaron en un feroz ajuste, hiperinflaciones o en cambios de la moneda; después del descontrol económico se volvía a un sistema rígido del tipo de cambio que duraba un tiempo y luego eclosionaba por la restricción externa. Como sucedió con la crisis de la convertibilidad a finales del 2001, para ese entonces la paridad unitaria que existía entre el dólar y el peso argentino ya se había transformado en una ficción. Hoy 2013 se está observando una distorsión en el tipo de cambio y el Banco Central se encuentra imposibilitado de satisfacer la voraz demanda a ese precio, las fuertes restricciones en materia de moneda extranjera indican eso; de hacerlo caerían fuertemente las reservas (aún más) y como consecuencia el precio subiría naturalmente por la escasez de dólares.

Se observa una caída sistemática del salario real a lo largo del tiempo que solo logra recuperarse temporalmente. Una especie de montaña rusa que sube de vez en cuando pero que luego termina bajando por una crisis.

 

Tres guitas

Tres guitas (Photo credit: ‘J’)

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  1. Martin David Rozales

    El ciclo ecónomico argentino. Se viene sufriendo desde 1890 aproximadamente… Sólo hay que repasar todas las crisis y podremos notar que, a pesar de lo que diga el gobierno actual o los anteriores nada ha cambiado realmente.. Pero si llegara otro tampoco cambiaría, de hecho considero que profundizaría la desigualdad. Buena nota..

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    • Diego Acevedo

      Hay problemas en la economía argentina, es difícil mantener un desarrollo estable en el tiempo, aunque esto no es exclusivo de Argentina, pero se observa en nuestro caso algo errático y repetitivo. Las economías de la región también sufrieron vaivenes políticos y económicos.

      El problema con la restricción externa se traduce en fuertes devaluaciones para corregir los desequilibrios, esto trae más inflación y por ende más devaluaciónes para eliminar la apreciación cambiaria, hasta que se cambia de moneda o se fija una especie de convertibilidad que termina en crisis con el tiempo.

      Con un tipo de cambio rígido al estilo de la convertibilidad (no fue el primero de la historia económica argentina) bajas por un tiempo la inflación pero esto no dura para siempre. Con el paso del tiempo, el tipo de cambio queda retrasado pero no por una inflación elevada, sino básicamente por la falta de actualización, es decir, debes fijar un valor nominalmente más alto (pagar más pesos por un dólar). Hasta 2001 se prefirió seguir con este esquema; para no volver a la inflación de décadas atrás, se sacrificó empleo, crecimiento y soberanía monetaria. La restricción externa sumada a la pérdida de competitividad hizo que el modelo de acumulación entrara en crisis. Ahí tuviste en 2002 un shock devaluatorio, el dólar se volvió muy caro aún para la inflación que había. Ahora la inflación comienza a recuperar protagonismo y empieza a “comer” el colchón de competitividad heredado de la post-convertibilidad, cada vez más rápido. Llegas a un momento qué por el atraso cambiario la competitividad de la economía se deteriora, nuevamente Argentina se vuelve cara. Ésta vez por el aumento de precios y devaluar otra vez -en un contexto de inflación alta- es peligroso, porque pasaría rápidamente al nivel de precios de la economía local. Volvemos a los desajustes de una economía.

      En los dos casos el tipo de cambio se vuelve obsoleto, fíjate que en el 2001 no alcanzaban los dólares para mantener el uno a uno y ahora se puede observar qué un dólar a 5.08 no frena la inflación, en realidad ese dólar deja de operar (no se consigue), con todas las consecuencias que ello significa: Mercados ilegales, dólar fuga, caída de sector inmobiliario, caída de depósitos, restricciones a importados…
      Si el Gobierno pudiera mantener un dólar a 5.08 (si tuviera muchas más reservas) fijándola como ancla inflacionaria, tendríamos una avalancha de productos importados como pasó en otras décadas causando perdida del nivel de empleo. Más viajes al exterior, más compra de productos importados y menos nacionales. El encarecimiento ahora se transformado en un boomerang para Argentina porque muestra que el modelo se está tornando inviable, ya no se tiene la gran ventaja de un dólar elevado como en años anteriores.

      Siempre volvemos a lo mismo, devaluar (2001) o depreciar fuertemente para corregir las distorsiones, pero sabemos que esto no es la solución de fondo y tampoco es gratis.

      Saludos Martín.

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